Los beneficios del baile


¡Todos a bailar!. La danza es medicina que a través del ritmo, espacio, energía, forma y tiempo reviste al cuerpo de sustancias que curan las dolencias físicas y psicológicas.

Una práctica desde la antigüedad. Desde milenios y milenios muchos han danzado en busca de una expresión que no solo canalice sus males, también para expresar sus sentimientos. Los historiades atribuyen a los egipcios múltiples danzas.

Movimientos que atraen a las masas. Actualmente el baile es una de las herramientas más utilizadas por los artistas internacionales para atraer multitudes. El público disfruta de la coordinación de movimientos y la mezcla de ritmos y danzas.

Una práctica desde la antigüedad

Desde milenios y milenios muchos han danzado en busca de una expresión que no solo canalice sus males, también para expresar sus sentimientos. Los historiades atribuyen a los egipcios múltiples danzas.

Las bondades del un, dos…

La danza es una expresión que si bien se practica desde hace millones de años, hasta hace poco estudios se han encargado de reportar los beneficios que este ejercicio ha rendido al organismo, física y psicológicamente, durante siglos.

Un estudio de la universidad de McGill, en Canadá, da por sentado que la danza estimula el sistema nervioso central y la actividad cerebral mucho más que otras disciplinas. La doctora Patricia McKinley, quien dirigió el trabajo, analizó a 30 personas entre 68 y 91 años de edad.

Edmundo Poy, destacado bailarín y coreógrafo criollo, destaca entre los beneficios del baile “la regeneración celular, el buen funcionamiento de la circulación, del aparato respiratorio y óseo”, así como “el control del peso, la salud y el conocimiento del cuerpo”.

En lo psicológico menciona aspectos como la “atención, la concentración y relajamiento mental”. También señala el lado espiritual “la armonía, sentido musical, apreciación de la naturaleza de las cosas y la relación con el alma”.

Rommel Ruiz, actor y profesor de danza, considera que el baile “construye toda una estructura corporal única” y esta es “sostenible sólo a través de la práctica misma”. Ruiz coincide con Poy en que los pasos también son para el alma, ya que “despiertan emociones y fantasías a través del movimiento”. Es muy probable que estas hayan sido algunas de las razones por las cuales los médicos y los entrenadores físicos han recurrido a esta vieja práctica para “curar males”, como en la antigüedad.

Como en el caso de Italia, donde desde hace siglos se práctica “La tarantella”. Ritual que, según sus practicantes, cura la picadura de la tarántula. Su ritmo vertiginoso – compases de 6/8 y 3/8- permite que el veneno circule por la agitación que provocan los movimientos. En el caso de la Universidad Karlstad y la Escuela Universitaria de Danza de Estocolmo, en Suecia, han descubierto que los menores a que les han diagnosticado con hiperactividad se tranquilizan y se calman después de las terapias de baile.

El baile es muy interesante, ya que es un ejercicio que no restringe por la edad o la condición física; lo único de lo que precisa es de constancia, como cualquier otra disciplina, pero con la diferencia de que además de divertido, es muy saludable para la mente y el cuerpo.

Edmundo Poy insiste en que el baile no solo es ejercicio físico, la socialización es otro factor en los casos del baile de pareja. “En países con tradición de salones de baile, la cual aquí no tenemos, las personas -de manera espontánea- toman clases de ritmos como el tango, el bolero, merengue o salsa, y allí crean ambientes donde se conocen”.

Para Poy, algo similar ocurre en nuestro país en los lugares donde la gente va a divertirse a través del baile, como las discotecas, bares y colmadones. Mientras que en lo académico, donde entra en juego la competición, ocurre pero de manera más cerrada, ya que la socialización solo cabe entre los miembros de ese círculo. Los movimientos del baile están prescritos para tratar problemas de salud como el sobrepeso, por esta razón muchos clubes atléticos y gimnasios están incluyendo dentro de su programa de entrenamiento algunas danzas.

Los especialistas consideran que a la hora de escoger un baile no solo hay que considerar la diversión, o que esté de moda; también hay que evaluar que se desea trabajar.

En el caso de las danzas árabes, popularizadas por Shakira, no solo hace que las mujeres se vean provocativas, esta práctica fortalece los músculos de la vagina y mejora las dolencias causadas por la menstruación y la menopausia, por lo cual es opción para todas las edades. Distintos estudios médicos señalan al tango como una excelente práctica para ayudar a prevenir enfermedades cardíacas. La Sociedad Internacional de Cardiología informó que ritmos como la salsa, el tango y el merengue ayudan a disminuir la presión arterial y a prevenir la aparición de enfermedades cardiovasculares.

Cuerpo y alma unificados en una práctica

Ya dijimos que esta actividad facilita la circulación de la sangre y que ayuda a la tonificación de la piel, también el sistema respiratorio y vascular se benefician de esta práctica.

Es una excelente forma para entrenar el cuerpo, para aquellos que no son tan amigos de la rutina de un gimnasio, mediante el baile se eliminan grasas, gracias al drenaje de líquidos y toxinas. Corrige malas posturas y combate los niveles elevados de colesterol.

Rommel Ruiz asegura que, incluso, “todas las danzas en sus estilos, formas y técnicas” son excelentes escultores del cuerpo, gracias al “estiramiento muscular y fortaleza corporal” que provocan.

Otro beneficio es el de la coordinación y el equilibrio. El trabajo de la universidad de Canadá demostró en personas con edad avanzada que el baile “estimula el sistema nervioso central y la actividad cerebral”, de igual forma es recomendable para paliar los dolores articulares y la osteoporosis y prevenir el envejecimiento.

Mientras, que en la población infantil surte efectos para corregir trastornos congénitos y malas posturas, además de que permite desarrollar el oído musical, la memoria y la expresión.

Psicológicamente, es una ayuda para expresar las emociones y canalizar la adrenalina.

Pasos bajo la lluvia

Probablemente el más mítico de los musicales hollywoodense, estrenado en 1952, donde el genial Gene Kelly muestra sus dotes de bailarín y coreógrafo. Inspirado en los musicales de Broadway de los años 30 y 40.

Una coreografía que brilla

Grease es una de los más populares. Rodada a finales de los 70 y ambientado en los 50, contiene algunas de las canciones, con sus coreografías, más famosas del cine como “You’re the one that I want” y “Summer nigths”.

Entre guantes y mallas

Billy Elliot, película inglesa del año 2000, narra los cambios suscitados, tanto dentro como fuera, de la vida de un joven adolescente que decide dejar los guantes de boxeo por las zapatillas de danza clásica. Por Rocío Araújo / El Caribe

 

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