85 años con Martha Graham

 

Era más bien pequeña de estatura, aunque en el escenario, en ese ambiente espartano que ella había creado, podía parecer altísima.

Lo que sí es más que imagen, una verdad confirmada, es que Martha Graham fue la figura más importante de la danza moderna en el siglo XX. La revolucionó. Al grado de que su obra es equiparada con la de Picasso o Kandinsky en las artes plásticas.

Por Mabel Franco Ortega (La Paz, Bolivia)

Nacida el 11 de mayo de 1894 en Pittsburgh, Pensylvania (EEUU) —hoy hacen 117 años—, Martha comenzó a estudiar danza en 1916, en Denishawn, la escuela y compañía fundada por Ruth Saint Denis y Ted Shawn. No era ya una niña, sino una joven de 22 años, que bien podría pensarse no tenía ya oportunidades para ser una figura. Pero sus maestros le enseñaron no sólo técnica: le hicieron ver que en el mundo había danzas no occidentales en las que explorar.

"En la escuela de Denishawn ya recibí clases de ballet clásico, y eran muy duras —recordó en 1986, durante una visita a España encabezando su compañía—; teníamos una profesora que era una verdadera tirana". Pero ella nunca bailó en puntas, “y sí con zapatillas propias” que le hacían a medida. “Hay cosas que sería imposible bailarlas con puntas, pues incluso, de hacerlo, dañaríamos el contenido dramático del baile”.

Se dice que en sus inicios, sus compañeras de estudios eran técnicamente superiores a Martha; pero ella “poseía una cualidad que la distinguía de las demás: su extraordinario fervor. La tenacidad y entrega emocional eran excepcionales y compensaban cualquier tipo de carencia”. Fue así que se convirtió en maestra, en 1923, de la Eastman School of Music de Richester, donde comenzó a desarrollar su talento como coreógrafa y formadora.

En 1926 saltó a los escenarios como bailarina independiente y entonces dejó de lado el ballet clásico para explorar en la danza moderna. Hubo muchas críticas de sus pares. Ella les contestó que haría este tipo de trabajo “o cualquier otro que desee hasta que el público me indique que debo detenerme".

A Graham le tocó vivir los años duros de la Depresión en Estados Unidos. Esto influyó en varios artistas y en su caso le llevó a interesarse en una danza capaz de traducir las preocupaciones de la gente y de llegar a la mayor cantidad de ésta. El ballet, pues, con los argumentos románticos, más propios del siglo XIX, dirigido a la élite, exigía opciones, respuestas.

La coreógrafa y bailarina —danzó hasta los 76 años— respondió con Heretic y Sketches for the people, estudios sobre la rebelión de masas. Gracias a YouTube es posible echar una mirada al pasado y entender lo que hoy es historia. Norma Quintana, quien fue primera bailarina del Ballet Oficial, en La Paz, y que hoy es coreógrafa de danza contemporánea, ubica a Graham entre los pilares de la danza moderna, cuyo aporte fue la codificación, el hacer escuela con una técnica igual de rigurosa que la del ballet, pero esencialmente distinta.

¿Cómo distinta? Pues, “pretende algo menos irreal que el clásico a partir de una filosofía del movimiento diferente. Sus obras son dramáticas, teatrales, prolijas, limpias, con un gran desarrollo técnico del movimiento que es muy elaborado,  con recursos como giros y saltos no tan naturales, no tan espontáneos”. Los códigos que fue construyendo Graham fueron trabajados con una disciplina total: "El bailarín es realista, su arte le enseña a serlo. No importa si el pie está en puntas o no, ningún sueño lo pondrá en puntas por nosotros. Para ello se necesita disciplina, no sueños", sentenciaba aquel 1986 y recogía el diario español El País.

“Cuando empecé —confesaba— no sabía dónde iba a llegar, no era hacer un método como tal, sino tratar de sacar al cuerpo lo máximo posible”. En tal sentido, “no sé si hay una separación entre el estilo y el método. La técnica produce el estilo y son inseparables. Para mí el estilo quiere decir significado, y si tú sientes algo muy profundamente, hay un estilo que sale de la persona y se manifiesta. Es un proceso formal y consciente”. Y remató: “Yo no enseño a través de las emociones, tengo una emoción, pero parto del movimiento como tal, luego ese movimiento puede que transmita emociones".

Si bien en su compañía los bailarines tomaban clases de ballet, ella no era de las que bailaran de puntas, “nunca”, y “sí con zapatillas propias que me hacen a medida. Hay cosas que sería imposible bailarlas con puntas, pues incluso, de hacerlo, dañaríamos el contenido dramático del baile”.

LO IMPORTANTE, EL TORSO

El método de Graham fue denominado por ella misma de "contracción y relajación". A partir de movimientos curvos y ensimismados del torso expresaba una parte esencial e ineludible del ser humano, olvidada hasta entonces: el dolor, se lee en danzaballet.com. Si en el ballet clásico uno de los propósitos básicos era ocultar el esfuerzo, ella lo hacía visible porque es parte de la vida". De esta forma, “todo el abanico de sentimientos quedaba representado: odio, amargura o éxtasis eran transmitidos con un solo gesto. "Los brazos y las piernas pueden ser usados para manipulaciones o traslados, la cabeza para decisiones y juicios. Pero todo, cada emoción, se hace visible primero en el torso. El corazón late y el pulmón se llena, allí está el aire y con él la vida", llegó a afirmar.

Más de 200 coreografías llevan su firma. Y fue en principio muy celosa de ellas, al grado de que no aceptaba cederlas a nadie que no estuviese bajo su control. Incluso solía odiar las reposiciones. "Mis coreografías cambian. Los pasos son los mismos, pero los intérpretes las hacen diferentes… No me gusta repetir piezas, aunque entiendo que es necesario, y lo hago”.

La artista murió el 1 de abril de 1991. Quedan emblemáticas obras, como Frontier, Appalachian Spring, Lamentation y tantas otras que llegaron a despertar en los puristas calificativos de “antiestéticas” y que hoy brillan con la luz de la originalidad. Queda también su compañía y el sello Graham en varios danzarines en el mundo. Por Periodista:Mabel Franco Ortega – www.la-razon.com

 

Martha Graham Dance Company – Fuente: Foto: britanica.com


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Martha Graham es el logo de Google en su 117 aniversario

La danza de Martha Graham

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