El American Ballet Theatre viajará a Cuba

 

¡Albricias!, ¡albricias! -que me alegraría mucho, en lo estrictamente personal, por los balletómanos cubanos: el American Ballet Theatre (ABT) viajará a Cuba. La última vez que el ABT se presentó en Cuba fue en 1960, apenas un año después del Gran Accidente en la isla.

Significativo lo que ha dicho significativamente la directora ejecutiva del ABT, Rachel Moore: "This historic visit to Cuba is significant on many levels". (…)"It honors ABT's past by reconigzing the contributions of Alicia Alonso and looks to the future by establishing an international dialogue with our artistic counterparts in Cuba".

 Por  Isis Wirth (París)*

Cualquier compañía de ballet viaja a cualquier parte, en este mundo del ballet cada vez más "globalizado", siempre y cuando haya empresarios and consequently, an estructure.

Si es noticia que el ABT viaje a Cuba es por su cariz político.

Recientemente, escribía yo una reseña sobre la presentación del Ballet de Novossibirsk, de Siberia, en el festival parisino "Les Étés de la Danse".

Nada del otro mundo, el hecho en sí (excepto que la compañía siberiana es buena de veras), pero leía en el programa que la anterior vez que los de Siberia se habían presentado en gira en Francia había sido en 1967…, que un año antes un cierto Charles de Gaulle los había visto bailar, junto a su "tante Yvonne", en el Teatro de Ópera y Ballet de Novossibirsk.

No se trataba, desde luego, que el general de Gaulle fuera un "balletómano"…

En lo que se denominaría "estrictamente artístico", hubo un tiempo en que el ABT y el Ballet Alicia Alonso (luego, "Ballet de Cuba", ah, en 1955; y más tarde, "Ballet Nacional de Cuba") fueron "de un pájaro, las dos alas", sobre todo, en lo que concernía al ballet cubano, pues el "alma mater" (el ABT) de la bailarina Alonso fue la inspiración, y hasta el modelo artístico (sin entrar en otras consideraciones técnicas per se, en lo que se refiere a la denominada "escuela cubana de ballet") para asentar la fundación de una compañía de ballet "nacional" en la isla.

De la otra parte, ciertamente la bailarina ("American of Cuban origin") Alonso contribuyó mucho con sus piernas a que el Ballet Theatre de New York (más tarde rebautizado "American", por un prurito ya "nacional") fuera aceptado como "clásico", al ser ella la prima ballerina "clásica" de "the Company", aceptada y aclamada por los reticentes europeos, que entonces todavía veían a los "bárbaros cowboys" americanos como incapaces de producir otra cosa que no fuera un "ballet nacional", justo de "cowboys".

Dicho esto, que no es más que la constatación, en este caso en una praxis artística determinada, como la del ballet "nacional" (el del propio ABT y su reflejo en el de Cuba), de los "profundos lazos entre los dos pueblos" (sin ironía), valga pues el aplaudir ("¡Bravo, perra!") al genio político de Alicia Alonso, y darle gracias a Santo Obama.

P.S.: However, como leo ahí en The Wall Street Journal, Rachel Moore precisa que "se concentrarán en el ballet", y tratarán de estar "fuera de la política", que el ballet es un arte non-verbal por excelencia: ¡justo por ello es cuándo, y cuánto, más le puede ser útil a lo político!

Lqqd, una vez más.

*Publicado en su blog: La Reina de la noche
 


 

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Alicia Alonso: el ego perpetuado gracias a la política

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