El Ballet Eifman de San Petersburgo en Nueva York

El Ballet Eifman de San Petersburgo celebra su vigésimo aniversario actuando en la ciudad de Nueva York, en el Lincoln Center. La compañía lleva a cabo su primera aparición en el teatro David Koch con la exitosa producción, “Anna Karenina”.

El coreógrafo Boris Eifman creó una fusión de ballet y danza contemporánea basándose en la novela de Tolstoi, en la que se plantea el trágico romance entre Anna y el conde Vronsky.

María Abashova , comenta: “En Rusia estamos familiarizados con esta historia desde que vamos al colegio. Para mí este papel es casi innato porque lo he interpretado durante más de 10 años. Ha crecido conmigo. Ha cambiado conmigo. Así que es probable que sea el papel que más he querido”.

El bailarín Oleg Gabyshev interpreta a Vronsky y comenta que espera expresar las similitudes que existen entre el baile y el mundo “El arte debe estar separado de la política, pero al mismo tiempo debe alejar y acercar pasiones, especialmente en el mundo político”.

El Ballet Eifman de San Petersburgo interpretará “Anna Karenina” hasta este domingo en Nueva York y luego volverá a Rusia para actuar en San Petersburgo en el teatro Alexandrinsky.

Eifman creó su propia compañía en 1977, el Nuevo Ballet de Leningrado, conocido ahora con el nombre de Ballet Eifman de San Petersburgo. La compañía se distingue por su brillante técnica, dedicación única y gran inteligencia en el escenario, y cuenta con excelentes bailarines, ganadores de concursos y premios otorgados por el Gobierno de Rusia, como Dmitry Fisher que interpretará el papel de Karenin en Baluarte.

En la actualidad, el Ballet Eifman de San Petersburgo es muy conocido por los amantes de la danza de todo el mundo por ballets como ‘Yo, Don Quijote’, ‘Gisela roja’, ‘Hamlet ruso’, ‘Anna Karenina’, ‘La gaviota’, ‘Oneguin’, ‘Rodin’, ‘Más allá del pecado’ o ‘Réquiem’. Los esfuerzos de Boris Eifman por involucrar a los espectadores en el infinito mundo de las pasiones humanas, crear con ellos una conexión espiritual y asombrarlos con la brillantez y el dinamismo de su lenguaje plástico le han asegurado el éxito en los principales escenarios de todo el mundo.

“ANNA KARENINA”

La normalidad y el orden de la vida de la familia Karenin -el trabajo de funcionario del marido, las estrictas convenciones de la alta sociedad- transmiten una ilusoria sensación de paz y armonía. El amor apasionado de Anna por Vronsky destruye las normas de su existencia. La sinceridad de los sentimientos de los amantes es cuestionada y rechazada. La hipocresía de Karenin es aceptada por todos menos por Anna, que prefiere el amor absorbente de Vronsky a sus deberes maternales para con su hijo, condenándose a sí misma a una vida de marginación. Ni los viajes ni los entretenimientos habituales de la alta sociedad le procuran placer alguno. Es una mujer que se ve trágicamente limitada por las relaciones sensuales con un hombre. Este tipo de dependencia, como cualquier otra, provoca dolor y sufrimiento. Anna se suicida para liberarse, para terminar con su espantosa y agonizante vida.

Ballet Eifman de San Petersburgo actúa en Nueva York. Abril, 2018.