Les Grands Ballets Canadiens de Montréal en el Liceu de Barcelona

Desde la fundación de la compañía en 1957 y hasta la actualidad, bajo la dirección artística de Ivan Cavallari, Les Grands Ballets Canadiens de Montréal se dedica al desarrollo del ballet en todas sus formas, sin dejar de ser fiel al estilo clásico.

Del 14 al 19 de septiembre y por primera vez en el Teatre del Liceu, abriendo la Temporada de danza 2019/20, Les Grands Ballets Canadiens de Montréal bailaron dos de sus obras mas exitosas. El Stabat Mater de Pergolesi con coreografía de Edward Clug, y por primera vez en España del fallecido coreógrafo alemán Uwe Scholz, la tan bailada Séptima Sinfonía de Ludwig van Beethoven.

Con estas dos obras musicalmente sobrecogedoras y cargadas de espiritualidad que forman parte del repertorio más significativo de la historia de la música, Les Grands Ballets Canadiens de Montréal han sido recibidos en Barcelona con casi todas las localidades vendidas y muchísima expectación.

Las dos piezas, muy diferentes, no dejaron al público indiferente ya que brindaron largos aplausos al finalizar la noche del estreno. Ambas obras crearon un combinación exitosa.

En la primera parte, el estreno en España de Stabat Mater, obra de Giovanni Battista Pergolesi de 1736 y coreografía de Edward Clug, creada para el Ballet de Munich en 2013. Es esta una pieza perfecta de belleza y poder, ejecutada por la Orquestra Sinfónica del Liceu bajo la dirección de Dina Gilbert, que empapó la sala de belleza y sensibilidad.

Basada en el dolor y la tristeza de María, Stabat Mater, representa un texto que retoma la pasión de Cristo. Visualmente minimista, con una gran precisión en el uso del espacio disponible en el escenario con un delicado y moderno vestuario, ambos de Jordi Roig, es una obra profunda y conmovedora.

La pieza esta creada bajo una coreografía actual, contemporánea y expresiva realizada con brillantez y cierto aire dramático. Además de la calidad y el trabajo inmenso de los bailarines, la obra destaca gracias a la experiencia profesional de la soprano Kimy McLaren y la mezzosoprano Maude Brunet.

Con la Sinfonía n.°7 de Ludwig van Beethoven y coreografía de Uwe Scholz (1958-2004), aparece un ballet más clásico, vivo y dinámico. Con puntas las chicas y grandes saltos y desplazamientos para los hombres, Scholz compuso una coreografía para un gran cuerpo de baile que luzca un perfecto sincronismo y desenvoltura corporal.

Aunque repetitivo en sus pasos y movimientos, la coreografía no decayó a lo largo de toda la sinfonía gracias el brillante desempeño de los bailarines que hicieron que la obra se luciera sin perder una nota de música.

La sinfonía es tremendamente rítmica, irradia una vitalidad y energía única; por lo que no en vano fue llamada ‘apoteosis de la danza’ por Richard Wagner.

Desde Isadora Duncan a Maurice Béjart y Jorge Donn, desde Víctor Ullate y Thierry Malandain, y desde Toer Van Schayk hasta Uwe Scholz grandes bailarines y coreógrafos de la historia de la danza se atrevieron y pusieron danza a la gran obra de Beethoven.

George Balanchine comentó una vez que “La danza debería dejar a Beethoven en paz, no hay coreografías para su música”.

Pienso igual pero ….. a veces los resultados son apropiados.

Mai Kono & Marcin Kaczorowski. Photo: Sasha Onyshchenko.

Stabat Mater. Photo: Sasha Onyshchenko