Hacia arriba

Danza Ballet

#

Mathilde Kschessinska (1872 – 1971)

4 julio, 2007
Imprimir
Isis Wirth

Nacionalidad: Cubana
Ocupación:
Crítica de ballet.

Nacida en La Habana, en 1964, donde estudió Historia del Arte en la Universidad de La Habana. Crítica de danza, durante diez años trabajó en el Ballet Nacional de Cuba, como escritora de danza.

Ver más información


La “prima ballerina” del Theatre Mariinsky usó su contacto con el zar para suspender los subsidios requeridos por Diaghilev para su compañía.

Cuestiones de protagónicos y principios firmes determinan esta historia.

Mathilde podía ser muy colaboradora y amigable con las jóvenes bailarinas… que no pudieran ser sus rivales. Por ejemplo, con Tamara Karsavina.

“Estoy indignado por que el zar haya actuado así”, le decía a su comité, en reunión, luego de haber leído la carta del Secretariado imperial donde se le informaba de la cancelación. ¿Qué había pasado?

La seductora Mathilde Kschessinska, prima ballerina del Mariinsky, le había escrito al Gran Duque Andrei, el padre de su hijo, advirtiéndole que a su vez le advirtiera al Zar, primo de Andrei, que no otorgara dinero a una “empresa riesgosa”. Incluso, el Zar le retiró el permiso a Diaghilev para utilizar en París escenario y vestuario que pertenecían a los teatros imperiales. La Kchessinskaya era una “mujer de influencia”. Había sido también amante del Zar…

Sus relaciones con Diaghilev iban del frío al calor.

Decían de ella que brillaba tanto en escena como le gustaban los diamantes y el poder. Lugares comunes estos últimos, pero reales en su caso. Su capacidad para tener los hombres a sus pies era tan acusada que no faltaban las bailarinas en la compañía que le pedían les revelara su secreto. Algunas de ellas en sus memorias lo han consignado. Pero, ¿se les puede creer? ¿O simplemente son habladurías?

Matilde podía ser muy colaboradora y amigable con las jóvenes bailarinas… que no pudieran ser sus rivales. Por ejemplo, con Tamara Karsavina.

El problema con Diaghilev fue que ella no iba a ser la estrella de esa primera temporada de los Ballets Russes en París.

Quizás Diaghilev se lo hizo creer en un momento, con tal de asegurarse su apoyo, pero la Kchessinskaya no era tonta, y pronto comprendió que su único rol sería en “El pabellón de Armida”, y además, compartido con Vera Karalli. Diaghilev y Fokine pensaban que Kchessinskaya era un tipo anticuado de bailarina.

Más tarde, escribiría: “Yo no iba a interceder en favor de un proyecto del cual yo no iba a continuar formando parte. Por lo tanto, demandé que mis pedidos anteriores por subsidios no fueran más tomados en consideración. Todos los esfuerzos por obtener el subsidio por otros medios fracasaron”.

Con “otros medios” probablemente se refería a un negociante de Riga, o a la gran duquesa María Pavlovna recomendando de su parte a Diaghilev ante el Zar. O al Gran Duque Boris, en quien Diaghilev tenía alguna esperanza, pero este no se atrevió a desafiar a la poderosa Matilde.

Finalmente, el dinero apareció. De lo contrario, no se podría hablar hoy de los Ballets Russes. Pero fue la parte francesa en el negocio quien lo proporcionó, ante el pedido desesperado de Diaghilev. Desde luego, era un presupuesto reducido en comparación con lo que pudiese haber otorgado el zar, si Matilde no se hubiese interpuesto.

Con ese presupuesto tuvieron que arreglárselas.

Quizá las trabas puestas por Kchessinskaya fueron una bendición a largo plazo para Diaghilev, desde el primer momento supo que sólo podía contar con él mismo. Y enemigos no le faltaban.

Decía un escritor que un genio se podía reconocer por la cantidad de enemigos que desde el primer momento le aparecían por doquier.

Con todo, Diaghilev no transigió con su gusto artístico con tal de ganarse el apoyo seguro de esta “mujer de influencia”.

the ballet russes colaboradores  Mathilde Kschessinska (1872   1971)
Mathilde Kschessinska (1872 – 1971)

Guardar

Guardar

Alexandre Benois En 1901, Benois fue nombrado director escénico del Teatro Mariinsky. Desde entonces, dedicó la mayor parte de su tiempo al diseño escénico y la decoración. Les Sylphides (1909), Giselle (1910), y Petrushka (1911) se cuentan entre sus logros mayores....
Tamara Karsavina (1885-1978) Tamara Platonovna Karsavina (San Petersburgo, 10 de marzo de 1885 – Beaconsfield, 26 de mayo de 1978), famosa bailarina rusa, que eventualmente se estableció en Inglaterra, donde ayudó a fundar la Real Academia de Danza en 1920. Nació en San Petersbu...

Ballet Barcelona - Carolina de Pedro Pascual

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies y Google Analitycs para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas, y de nuestra política de cookies, privacidad y RGPD ACEPTAR

Aviso de cookies