Muere el maestro de ballet Gustavo Mollajoli

Bailarín y coreógrafo, coincidió con los momentos más brillantes del Ballet del Colón, al que dirigió en dos ocasiones.

Durante la noche del martes pasado murió en Buenos Aires el coreógrafo, bailarín, director y maestro Gustavo Mollajoli. Debilitado por una enfermedad prolongada, el fallecimiento fue atribuido a un paro cardíaco.

Mollajoli –que había nacido en la ciudad entrerriana de Federación en 1935- fue dos veces director del Ballet del Colón y también del Argentino de La Plata, primer bailarín del Teatro Colón e integrante de compañías internacionales en Estados Unidos y Europa: la Ópera de Lyon, el Ballet de Dallas, el Ballet Real de Wallonie, entre otros. Desde 1990 hasta 1997 fue maestro de ballet del extraordinario Grupo Corpo, la más importante compañía de danza contemporánea de Brasil. En 1985 creó para Julio Bocca y Raquel Rossetti un dúo sobre música de Piazzolla con el que la pareja participó en el Concurso de Moscú: fue allí que Bocca ganó la medalla de oro que dio pie a su popular carrera.

En un extenso reportaje que le hizo esta cronista en el año 2008, Mollajoli repasaba su labor como director del Ballet del Colón entre 1984 y 1989. Decía: “En principio puse condiciones respecto de la cantidad de fechas para el Ballet a lo largo de la temporada. Había apenas veintiséis funciones anuales y logré que subiéramos a más de ochenta. La pregunta era, “¿para qué tener una compañía de ballet que no baila?”. Y si no contábamos con fechas en el Teatro Colón, era necesario hacer giras. Conseguí que Ferrocarriles Argentinos dispusiera de vagones-cama para transportar bailarines y técnicos y con eso se organizaron giras durante un año por buena parte del interior del país”.

Mollajoli amplió el repertorio del Ballet del Colón con obras de diferentes períodos y de diferentes lenguajes coreográficos, lo que significa una gran política artística. Trajo el precioso Don Quijote de Zarko Prebil y la exquisita La Sylphide de Pierre Lacotte. Hubo algunas cosas que sin embargo no pudo lograr: “propuse que viniera Kenneth MacMillan con su coreografía The Invitation, basada curiosamente en La casa del ángel de Beatriz Guido. Soñaba con este ballet, que había visto en Londres, pero no pude concretarlo; es cierto que MacMillan nunca viajaba en avión pero podría haber venido un asistente. Lo cierto es que había resistencias de parte del Colón: “¿quién es MacMillan”, me preguntaban. Y pasó lo mismo cuando propuse invitar Barishnikov, “¿usted lo conoce bien?”, me dijeron. ¡Dios mío!”.

Gustavo Mollajoli era un hombre encantador, con un gran sentido del humor. Su vida, más allá de sus muchos compromisos internacionales, estuvo estrechamente ligada al Teatro Colón con todas las penas y frustraciones -también alegrías- que esta pertenencia ha involucrado siempre. Discutido como prácticamente todos los directores que en el mundo han sido, no cabe dudas de que su período como bailarín y director coincide con una de las épocas más brillantes del Ballet del Colón. Fuente JB – 13/03/2019 – Clarín.com

Gustavo Mollajoli. Foto prensa Teatro Colón.

Gustavo Mollajoli y Norma Fontela. Foto prensa del Teatro Colon