Savion Glover en el Teatro de la Ville

 

“Solo iN TiME”: cuando el tap encuentra al flamenco

Desde el pasado 26 de junio y hasta el próximo 6 de julio, el Teatro de la Ville de París presenta al célebre bailarín de tap Savion Glover en “Solo iN TiME”, un espectáculo estrenado en 2011 que por primera vez se presenta en Europa.

Savion Glover es el heredero de Bill Robinson, de los Nicolas Brothers, de Gregory Hines (¿lo recuerdan los lectores junto a Mijail Baryshnikov en “ White Nights” o en “Cotton Club” de Francis Ford Coppola?), de Jimmy Slide…

Se alínea en esa constelación de la tap dance. Glover, nacido en 1973 en Newark en los Estados Unidos, hizo su debut en el cine con Sammy Davis Jr. en “Tap” (1989). Se le rencontró en 2000 en el filme “Bamboozled” de Spike Lee, y fue en 2006 el bailarín de referencia en la realización del filme de animación “Happy Feet” de George Miller. Recibió el premio Tony a la mejor coreografía de un espectáculo de Broadway por “Bring in ‘da Noise/ Bring in ‘da Funk” de George C. Wolfe.

Se reclama de la tradición “Hooferz” dentro de la tap dance, esto es, los bailarines del género que se consideran percusionistas del todo, como lo fue Jimmy Slide.

“Solo iN TiME” es un “diálogo” entre el tap y el flamenco de los guitarristas Gabriel Hermida y Christopher Cintron, quien también canta. Con el concurso, en el tap, de Marshall Davis Jr. Por otra parte, Glover recurre a la “Improvography” de Gregory Hines y Jimmy Slide; no pierde ocasión de homenajear a los artistas que lo han precedido.

No puede caber duda que el flamenco haya motivado en su origen a la tap dance, como con seguridad lo hizo la danza irlandesa o el afro-americano “patting”,  ya allá por los mediados del siglo XIX. Pero es la primera vez que estas relaciones ontogenéticas entre flamenco y tap son exploradas. “En el principio, era el ritmo”, pudiera avizorarse para este tipo de asunción específica –que suele verse en los últimos tiempos, como el bailarín hindú Raghunath Manet con el jazz de Didier Lockwood, por ejemplo-  en lo que llamaría “danza-fusión”: los bailarines y coreógrafos se apropian de otro género que les es “extraño”, sobre la base de un ritmo compartido en tanto “universal” o primigenio.

El propio Glover –quien confiesa que, mientras baila, la mayor parte del tiempo reza- ha expresado que “tenía deseos de explorar la percusión rítmica de un estilo de danza que implica una historia de la percusión paralela a la de la tradición ‘Hooferz’ “. Porque la tap dance es en sí misma percusión y, de la misma manera, “el flamenco es una danza rítmica muy apasionada y emotiva”. Esta línea flamenca, en lo que se refiere a la percusión, le es “instintivamente familiar”, tanto como la tradición “Hooferz”.

Si tuviera que calificar el (poderoso) espectáculo en pocas palabras sería: se trata de flamenco hecho con la técnica danzaria del tap.

Durante una hora y media (sin entreacto), el portentoso Savion Glover, con su cara de león, su moño rasta, vestido con tee-shirt y chaqueta en colores oscuros (sí, no es Fred Astaire…), sea que “dialoga” en las esencias con la música – y el cante- de los guitarristas flamencos, sea que baila solo, o junto a Marshall Davis Jr. en un “pas de deux” muy intenso, sea que Davis acomete su propio solo. El virtuosismo se impone y eleva, como la interpretación de los flamencos per se. Los momentos más sosegados –pero no por ello los menos trascendentes- fueron cuando Savion Glover se limitó a rasguear levemente el suelo con un pie, para acompañar a la guitarra. Acentuó el ritmo con su zapato de claqueta evocando a un tacón flamenco.

Desde luego, hubo otros instantes en la danza en los que el estilo fue reminiscente del flamenco, a la manera de la estela que deja un perfume. Pero lo más característico es que la tap dance “pura” efectúa una alianza con el flamenco, como si desde la noche de los tiempos (del ritmo) no hubieran cesado de hacerlo, mostrando así Savion Glover una savia consustancial que recorre el tronco de un mismo árbol.

"Solo in Time", de Savion Glover

©2012 Danza Ballet
 

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