Hacia arriba

Danza Ballet

#

Serge Lifar. Ballet de la Ópera de París



23 febrero, 2009
Imprimir
Isis Wirth

Nacionalidad: Cubana
Ocupación:
Crítica de ballet.

Nacida en La Habana, en 1964, donde estudió Historia del Arte en la Universidad de La Habana. Crítica de danza, durante diez años trabajó en el Ballet Nacional de Cuba, como escritora de danza.

Ver más información


Entre un Lifar casi sublime y piezas del “repertorio”.

El Ballet de la Ópera de París presentó en febrero un programa compuesto con obras de tres coreógrafos franceses: Serge Lifar (le llamaría “francés”, aunque como se sabe era ruso, nacido en Kiev), Roland Petit y Maurice Béjart.

La constante sería sino que los tres títulos  utilizan música de compositores franceses: “Suite en blanc” (Lifar), de Edouard Lalo; “L’Arlésienne” (Roland Petit), de Georges Bizet; y “Bolero” (Maurice Béjart), de Maurice Ravel.

¿Qué podemos decir, a estas alturas del partido, de la partitura de Ravel, un “hit” del siglo XX, y de la coreografía de Béjart, inmortalizada por Jorge Donn en el filme de Claude Lelouch “Los unos y los otros”? Quizás tan sólo que es una pieza de “repertorio”.

colaboradores  Serge Lifar. Ballet de la Ópera de París

Publicidad

La emoción siempre va a estar garantizada por la música, esa repetición in crescendo del mismo ritmo y la misma  melodía. Sí, el “toque de genio” de Béjart fue transformar ello en energía sexual. Excelente, todavía. Me hubiese gustado ver en la temporada a los étoiles Nicolas Le Riche, José Martínez, Marie-Agnès Gillot en “Bolero”, pero a quien ví fue a Stéphanie Romberg, y no me disgustó.

Esta première danseuse de la compañía posee muchos atributos para lo “contemporáneo”, y es lo suficientemente sensual para el rol que debe ser puro fuego. Las notas falsas correspondieron a la orquesta, una lástima porque el director Kevin Rhodes es notorio en su desempeño.

“L’Arlésienne”, sobre dos suites de Bizet, a su vez basado en el cuento y la obra de teatro de Alphonse Daudet, es también una pieza de “repertorio”.  Petit la coreografió en 1974, ya entonces era algo “rara”, a no ser por sus bellos pas de deux.  Hacer, entonces, un ballet narrativo, y más aún, remitente al “folclorismo”, el “color local” –la Provence francesa-, caros al siglo XIX.

Para colmo, la escenografía  retoma un cuadro “arlesiano” de Van Gogh. Kitsch en estado esencial, y con un vestuario que no es lo menos en su afán de autenticidad. La historia es, sin embargo, poderosa. Frederi  (Stéphane Bullion) va a casarse con Vivette (Isabelle Ciaravola), que lo ama, pero él no puede olvidarse de “la arlesiana”, una obsesión que se convierte en esquizofrenia.

Su “amor imposible” (Frederi había conocido que le fue infiel) nunca aparece –lo que hace la fuerza de esta tragedia-, pero está presente sin cesar en la mente y el deseo de Frederi, que termina suicidándose.  En cambio, el amor tierno de Vivette es ilimitado.

Sobra el cuerpo de baile; y un poco más de estilización en el vestuario, además de olvidarse de  Van Gogh, mejorarían a este ballet. En otras palabras,  habría que despojar a la “anécdota”.

Pero Bullion le aporta una estatura trágica, “comme il faut”, a su Frederi. Cuando lo ví en “Raymonda”, como Jean de Brienne, lo había encontrado poco expresivo. Pues bien, este aspecto digamos algo “sombrío”, o “difícil”, es muy adecuado para el personaje atormentado. Fue para mí un descubrimiento, diría que lo mejor de la noche (a no ser por la única Agnès Letestu en “Suite en blanc”.)

Inolvidable, el “manège” de Bullion en la escena final.

Ciaravola, ya espléndida en “Les enfants du paradis” de José Martínez, fue su contrapartida ideal, por su dulzura y sensibilidad intrínsecas. Ella convence tanto como él: “entre dos amantes, hay uno que ama y otro que se deja amar”, pero “hélas”, Frederi no se dejó amar.

“Suite en blanc” (1943) es un emblema del gran estilo francés. Casi sublime, desde este punto de vista.

En tanto obra “neoclásica”, preferiríamos con mucho a Balanchine, una vez que las diferencias de estética, aun si tan cercana en este caso, serían así más ostensibles. Pero, ¿es qué importa algo? Al contrario: la intención de Lifar fue glorificar a la escuela francesa, y lo logró soberbiamente.

¡Qué delicia ver esos “épaulements”, esos “port de bras”, los verdaderos acentos románticos del torso inclinado debido al corsé, sin exageraciones!

Y aquí hay que bailar, “un verdadero desfile técnico”, decía Lifar de su propio título. De la otra parte, Lifar introdujo sus “innovaciones neoclásicas” en las puntas, las posiciones.

Coreográficamente  strictu sensu, lo mejor es el Adagio –era una obsesión de Lifar, por demás- , interpretado hasta que cortaron el aliento por los étoiles Clairemarie Osta y Benjamin Pech. Nicolas Le Riche en la Mazurca recordaría que su fuerza y su atracción continúan siendo espectaculares. mLa “Flauta” de la étoile Dorothée Gilbert, toda prístina.

Destacaría aparte a Agnès Letestu en el “Cigarrillo”. ¡Cuánta musicalidad, cuánto estilo!

Dueña de todos sus recursos, en espléndida madurez, ella sería en sí la escuela francesa, quien probablemente le rinde en la “Suite en blanc” que ví su mejor homenaje.

colaboradores  Serge Lifar. Ballet de la Ópera de París
Nina Vyroubova y Serge Lifar “Giselle” Ballet de la Ópera de París

Guardar

Guardar

Ballet de la Ópera de París Lección de danza. Si bien en los últimos años el Ballet de la Ópera de París optó por incorporar un lenguaje coreográfico de vanguardia que, en ocasiones, dio la impresión de que los bailarines estaban perdiendo su tiempo –y, sobre todo, su entrenam...
Josua Hoffalt, danseur étoile Ópera de París El 7 de marzo, como ya se ha comunicado en DanzaBallet, en la primera función de la actual temporada  de « La Bayadera » de Rudolf Nureyev en la Ópera Bastille,  Josua Hoffalt  fue nombrado danseur  étoile. Yo estuve ahí. Es uno de los momentos má...
Ballet de la Ópera de París, La Bayadera La Bayadera: la magia de un nombramiento de étoile y la que le corresponde a la versión de Nureyev. La temporada de “La Bayadera” de Rudolf Nureyev, veinte años después de su creación en 1992, se inició en la Ópera Bastille el 7 de marzo y se extend...


Ballet Barcelona - Carolina de Pedro Pascual

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Click en este enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies