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Danza clásica de India, una gran historia


29 abril, 2007
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En India la danza es considerada como la sutil síntesis entre filosofía, música, escultura y literatura.

Uno de los personajes mas destacados en la re-valoración de la danza clásica de India es la bailarina rusa Anna Pavlova, quíen en 1924 danza junto al bailarín Indio Uday Shankar en un performance en Londres, en donde ella encarna a la bella Rada, fiel compañera de Krishna. Pavlova realiza viajes frecuentes a India para estudiar la historia de la danza y filosofía de este pueblo.

En las tierras de Gandhi, nace Bharata Natyam, una de las danzas más bellas y refinadas del mundo, cuyos orígenes se remontan a más de 3.000 años de antigüedad. Unida a las practicas religiosas del hinduismo y con el fin de agradar a los dioses, hombres y mujeres consagrados a la practica de este arte, dedican su vida al estudio minucioso de pasos, gestos de manos y miradas, que se entretejen para formar bellas secuencias de movimientos, llamados adavus.

En India la danza es considerada como la sutil síntesis entre filosofía, música, escultura y literatura. Bharata Natyam es una forma de yoga que busca unir el cuerpo con la mente y la mente con el espíritu, para lograr ampliar nuestros niveles de conciencia dentro del mundo fenoménico. Numerosos son los personajes que han ayudado a la sistematización y ordenamiento del variado repertorio del estilo. Tras la llegada de los ingleses al sub-continente Indio, fueron muchos quienes lucharon incansablemente para preservar el arte clásico, de la adopción de valores victorianos por parte de los sectores de elite de la población hindú.

Uno de los personajes mas destacados en la re-valoración de la danza clásica de India es la bailarina rusa Anna Pavlova, quíen en 1924 danza junto al bailarín Indio Uday Shankar en un performance en Londres, en donde ella encarna a la bella Rada, fiel compañera de Krishna. Pavlova realiza viajes frecuentes a India para estudiar la historia de la danza y filosofía de este pueblo.

En Londres conoce a una joven de origen Indio enamorada del ballet clásico. Su nombre es Rukmini Devi Arundale, la bailarina rusa la acoge y la motiva al estudio de la danza Bharata Natyam, haciéndole ver la riqueza técnica y expresiva de las danzas clásicas de su país natal. Con el paso del tiempo, Rukmini Devi se transformara en uno de los personajes claves del resurgimiento, difusion, desarrollo y perfeccionamiento de la danza clásica de India, Bharata Natyam.

Tras las huellas de Rukmini Devi Rukmini

Devi nace el 29 de febrero de 1904 en Tamil Nadu, en el seno de una prestigiosa familia de brahamines. Y Según sus propias palabras nunca presento interés por el estudio de la danza aun teniendo como vecinos a una destacada familia de bailarines. A la edad de 12 años Rukmini Devi actúa por primera vez junto a Eleonor Elder y su hija en la representación de un poema de Rabindranath Tagore llamada Malini. En una celebración de la sociedad teosofica de la cual su padre era miembro. Este momento lo recordará como su primer contacto con la danza y el inicio de su gusto por las artes escénicas. En 1917 se casa con George Arundale, importante figura de la Sociedad Teosofica. Junto a él viajará a través de India y Europa. En un uno de sus viajes a Londres, conoce a la bailarina rusa Anna Pablova, de la cual escribe lo siguiente:

-“Y fue sólo cuando vi a Pavlova danzar que pude sentir todo el poder y belleza de la danza occidental. Era lo primero que veía y respondí inmediatamente ante el impacto que me generó su danza. Aún recuerdo la belleza de verla bailar ese día, era un pájaro que volaba con gracia y delicadeza.”

En 1929 Pavlova deja la formación de Rukmini bajo la dirección de Cleo Nordi, una de las mejores bailarinas de su compañía, con quien Rukmini estudio un par de años ballet clásico, pero nunca daría una presentación pública en este estilo.

-“Nunca olvidaré a Pavlova, ella me mostró grandes posibilidades en el arte de la danza. Antes de conocerla no sabia que iba a hacer, ella me puso en el camino y me mostró la dirección a seguir.”

– “… he visto danzas de diferentes partes del mundo pero no de mi propio país. Me gustaría ver y aprender la real danza tradicional de India como me ha sugerido Pavlova.”-

Fue el abogado Krishna Iyer interprete de danza Bharata Natyam quien invita a Rukmini a un concierto de música y danza en 1932 este abogado representaba papeles femeninos del repertorio con gran brillantes junto a dos destacadas bailarinas Jeevaratnam and Rajalakshmi.

Después de ver este concierto Rukmini decide aprender el estilo he inicia sus estudios con los mas destacados gurus de ese tiempo Mylapore Gauri Amma, Meenakshisundaram Pillai entre otros. La primera presentación publica de Rukmini causa gran impacto ya que la danza en ese tiempo pasaba por un periodo de oscurantismo en el cual era considerada vulgar, muchos no podían comprender como una mujer que provenía de una familia acomodada y casada con un miembro importante de la sociedad teosofica se mostrara abiertamente en un escenario como interprete de este estilo.

Un grupo de intelectuales y artistas tanto indios como ingleses que luchaban por la independencia política y cultural del sub continente, vieron en esta muestra publica de danza un mensaje esperanzador.

Muchos jóvenes estudiantes tomaron interés en aprender artes tradicionales he introducirse al estudio de la danza, se creaban discusiones literarias acerca del rol del arte y exposiciones sobre tratados de artes escénicas. Rukmini devi se trasforma en el estandarte de esta lucha, he introduce una serie de transformaciones que embellecen aun más el estilo, diseña sus propios trajes, siguiendo los patrones clásicos y ejecuta movimientos mas alargados al interior de los adavus, que buscan la estilización máxima de la forma.

Es bajo estas circunstancias que nace la idea de formar una escuela para la practica de Bhrata Natyam, en donde sé de cobijo a los grandes maestros de danza y música de este estilo. En 1934 se abren las puertas de la escuela Kalakshetra para recibir a los alumnos provenientes de toda India, después de algunos años esta institución es reconocida por la universidad de Madras debido a la calidad artística de sus profesores.
Desde sus inicios hasta nuestros días esta escuela ha formado a grandes bailarines que han continuado por el camino que con entereza y dedicación absoluta, recorriera Rukmini Devi.

Muestra de escuela Bharatanjali, India 2004. Recuerdo perfectamente la primera clase que tuve con el maestro N.V.Krisnam en la escuela Bharatanjali. Estaba muy nerviosa ante su presencia pero muy contenta de concretar por fin el sueño de estudiar en una escuela tradicional del estilo Bharata Natyam. Tras una serie de ritos, me acepto como su alumna y aprovechó de decirme que encontraba una verdadera locura que atravesara medio mundo para internarme en un pequeño pueblo del norte de Kerala. Sonrió y comenzó la clase con una oración para pedir la protección de los dioses y autorización a la Madre Tierra (Bumi Devi) para zapatear sobre ella.

Las sílabas rítmicas que acompañan cada movimiento mas el palo que el maestro hacia sonar en tres velocidades de tiempo, generaban una atmósfera muy especial. Muestra de escuela Bharatanjali, India 2004(En esta danza, el discípulo debe seguir fielmente los ritmos que el maestro muestra a través de claros y energéticos zapateos).

La repetición constante de un pequeño movimiento se puede prolongar por un día, dos días, un mes, dos meses, un año……. hasta lograr ser Uno con la expresión que se desea alcanzar. Cuando el maestro N.V.Krishna dijo al final de una practica “Paula si no aprendes a bailar en esta vida Bharata Natyam, no te preocupes tienes la próxima para seguir intentándolo” me quedo muy claro que en India la visión del tiempo es muy diferente a la nuestra.

Del maestro, aprendí lo importante que es dedicar cada practica a la energía creadora del universo, porque si no existe la creencia en algo superior, nuestra danza se vuelve mecánica, fría y no tendremos la fuerza para lograr superar el cansancio y el dolor físico. Si un discípulo no cree en la existencia de una energía superior, ¿cómo lograra posteriormente encarnarla? Después de un año de estudios en la escuela Bharatanjali, regresé a Chile con muchas imágenes y sensaciones con respecto a la experiencia, mostré parte del repertorio que el maestro me enseño en diferentes espacios y compartí con otras personas interesadas en conocer técnicas de representación y la particular visión de oriente sobre las artes escénicas.

En el año 2003 gracias al apoyo del área Becas y Pasantías de FONDART, logre volver al pequeño pueblo de India, donde nací al estilo Bharata Natyam. Visite la escuela de la que partí con la promesa de volver, toque los pies de mi maestro nuevamente(costumbre india que expresa el respeto hacia el maestro)y volví a ver a las alumnas, vecinos y amigos, el tiempo que había transcurrido era solo otro velo de maya (Ilusión).

Esta vez el programa de estudio era distinto, se iba a tratar de profundizar en el trabajo expresivo a través del estudio de danzas de repertorio, el nombre de mi nueva Maestra Kalamandalam Latha (una discípula avanzada del maestro, que gracias a su talento formo su propia escuela llamada “Lasya Kalakshetra).

Ella me enseñaba por las mañanas y por las tardes, clases con el maestro para seguir perfeccionando los movimientos. Un día almorcé en la escuela Lasya Kalakshetra junto a la maestra Latha y las alumnas de la escuela, ellas me preguntaban si en Chile había alguna danza clásica como Bharata Natyam, respondí a sus preguntas y luego me volvieron a preguntar: “Podrías decirme a que dios dedican sus danzas los bailarines en tu tierra”.

Para no citar a Nietzsche, debí hablarles de las danzas folclóricas del norte de chile y contarles historias populares que curiosamente tenían muchas similitudes con ciertos cuentos del norte de Kerala. Luego comenzó una practica grupal, cuando danzábamos frente a la maestra ya no existían las preguntas, solo había una gran respuesta.

“Danzamos para retribuir bellamente la energía creadora del Universo y dedicamos a ella cada practica, cada movimiento de nuestro cuerpo y buscamos ser un canal que comunica el cielo con la tierra”.

Por Paula Meru
Interprete de danza clásica de India Bharata Natyam

Paula Meru Tracender a través del cuerpo
Su pasión por bailar la llevó a estudiar danza Contemporánea en la Escuela Espiral y luego algunos años de Pedagogía en Danza en la U. Chile. Sólo algunos, porque no encontró la totalidad de lo que buscaba: la técnica y la perfección del movimiento por el movimiento no resultaron suficientes para ella. Empezó entonces a estudiar por su cuenta musicología, antropología y danzas étnicas latinoamericanas, donde el hallazgo de las tradicionales del norte y mapuches reafirmaron su rumbo. Pasó tardes enteras en el Museo de Arte Precolombino, investigó y se interiorizó con las connotaciones religiosas del cuerpo, y su posibilidad d ser un medio de conexión y agradecimiento en ceremonias religiosas.

Desde ahí volcó su mirada hacia Oriente, hasta los 7 estilos de danza clásica [india, y buscó escuelas, pero no fue fácil porque es muy poco lo que se sabe en Chile sobre ellas. Durante esos meses decidió su primer viaje a la India , congeló, trabajó, conoció a Elías Cohen, actor y director nacional, quien venía llegando de allá para regresar pronto a realizar un montaje de danza-teatro con actores indios y un danés. Cuando se encontraron allá Elías le contó que necesitaba una actriz y Paula aceptó el rol.
“Fue un montaje especial, las funciones las hacíamos en un templo.”

Terminada la obra empezó a buscar una escuela de danza; llegó hasta una creada especialmente para extranjeros, pagada en dólares que, finalmente, tampoco resulto. Encontró al maestro N.V. Krishnam, quien la invitó a la escuela de su aldea, exponiéndole las condiciones: nadie hablaba inglés, el piso de las salas era de cemento y estaría prácticamente sola, inserta en la realidad cotidiana de aquel país que la conmueve. Durante 1 año estudió de lunes a lunes en medio del misticismo oriental, no contaminado ni diluido por ninguna intervención occidental, aparte de ella.

Asumió que el movimiento era una conexión entre la mente, el espíritu y el cuerpo, un medio de interiorizar el equilibrio externo. Experimentó aquella fuerte relación entre discípulo y maestro , intensa fuente de conocimiento que se hereda y conecta, finalmente, con Dios o la energía inicial. Aprendió a desprenderse de las aprensiones físicas a través de la humildad, y a trabajar el cuerpo como un canal de conexión entre energías terrenales y superiores.

Volvió a Chile y postuló al Fondart 2003 para regresar India a profundizar sus estudios de Bharata Natyam, estilo clásico en que se especializó. Ganó y regresó donde su maestro. Ahora lleva 6 meses nuevamente en Chile, canalizando y procesando su experiencia.

-Ahora cuando bailo siento que Dios, yo y el espectador somos una sola cosa. Veo el movimiento siempre como agradecimiento e invitación, lo que es inseparable de la danza india, y también de las étnicas y folklóricas latinoamericanas que buscan aquella misma conexión superior y agradecimiento.

Hace 3 meses montó Nataraja, una pequeña escuela donde enseña yoga y Bharata nayam. Y durante este primer mes del año la podremos ver en la presentaciones e Bharata Natyam que hará desde el 25 al 29 , a las 20:15 h en la Sala Finis Térrae.

Entre sus próximos proyectos está postular a un Fondart para editar un documental sobre danza y música clásica india y danza egipcia fuera de las mezquitas, y para montar otras 4 de las 10 que componen el repertorio total de Bharata Natyam, del que ya ha aprendido 8. La idea es realizar un espectáculo intervenido con partes del documental.

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