
La creación artística no es privativa de ninguna manifestación artística, ni de ningún estilo en particular.
Es un don que reciben algunas personas, por el cual manifiestan una determinada capacidad para “crear”, ya sea una obra musical, una obra visual, o una coreografía. También es la capacidad de un intérprete para “recrear” (particularmente en las artes escénicas y musicales) obras artísticas de repertorio, o nuevas, otorgándoles su propia peculiaridad y personalidad.
Por Vladimir Guelbet *





