
¿Puede concebirse al mes de diciembre en el Palais Garnier sin las demostraciones de la Escuela de Danza de la Opera de París? Son un espectáculo por derecho propio, más allá del objetivo –según su iniciadora en 1977, la entonces directora Claude Bessy- de mostrar el trabajo de la escuela, la primera creada en el mundo, por Louis XIV en 1661.
La escuela es más antigua, en ocho años, que la propia Opera de París. Alzo la mirada, para recordarlo, hacia el telón de boca, con la conocida efigie solar de Louis: “1669”, cuando el rey instituyó la Academia Real de la Música…






