
Hace la friolera de 50 años que comenzarían las obras de construcción del incomparable Lincoln Center de Nueva York en Manhattan. Esta emigrada recién-llegada en mayo de 1959, no podía dejar de maravillarse con lo que descubría día a día, en esta metrópoli de gran energía que es llamada también la Gran Manzana.
Escribe
Célida P. Villalón, U.S.A.







