Con la emoción típica que caracteriza a los latinos, este conjunto de 23 jóvenes bailarines que constituyen el Ballet de Monterrey, procedente de México, supo ganarse el corazón del público (y de algunos críticos), en la corta temporada que acaba de ofrecer en el teatro Joyce de Manhattan.Escribe
Célida P. Villalón, U.S.A.







