“Si un bailarín es bueno, no se va a morir de hambre”, señala el maestro Jaime Sierra.
Para quienes hacen de las artes escénicas una profesión y más aún, un estilo de vida, se enfrentan al terminar su preparación con la lucha de los mitos que reinan en la sociedad, sin embargo ¿se puede vivir de la danza? La respuesta es sí, señala el maestro Jaime Sierra, de la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey.






