Dinámica Ballet
Bilbao Orkestra Sinfonikoa
Abono Teatro de la Maestranza
ABAO Venta de entradas
Palau de la Música de València
Clásicos en Ruta

Fue una tarde en Oviedo que vi bailar a Maya Plisetskaya la Muerte del Cisne …

Tal vez porque mi padre murió en quince días y no tuve tiempo a decirle cuánto le quería y lo agradecida que estaba por enseñarme a ser apasionada y a intentarlo todo varias veces o que mis canas ya duplican al pelo negro o que la vergüenza de no ser la mejor se quedó en ese cajón que no abriré jamás …

Por, Flor Lloriana (Asturias. 31.03.2020)

Tal vez así, descubrí el ballet y como todo en mi vida me llega muy tarde, pero me llega y es en ese calendario hostil de hojas que pasan y que yo ignoro silenciosamente … fue una tarde en Oviedo que vi bailar a Maya Plisetskaya y a Tamara Rojo, la Muerte del Cisne una y las horas finales de Isadora Duncan la otra, que algo se movió dentro de mi, sentí un ruidito.

No se si fue la música acompasada que traspasaba o los movimientos perfectos de ellas que el efecto me duró días y tomé una decisión: yo quería también bailar, sentir el ritmo, tocar el cielo con mis brazos y llenar ese espacio agradeciendo sentirme viva.

Y la magia apareció. Y superó mi descoordinación y dislexia congénita y se hizo fuerte mi determinación, aprender a bailar de las mejores y de esta manera, país o ciudad que visitaba elegía a la mejor profesora. Y descubrí con mi hija Valle a Carolina de Pedro en Barcelona que nos enseñó a ser bailarinas todo el día, no el tiempo que duraba la clase ya que que bailar para ella es una forma de ser y sin querer ya forma parte de nuestra biografía.

O en el Buenos Aires natal de Carolina tuvimos las dos la oportunidad de asistir a la clase donde se deslizó de jovencita Paloma Herrera y oler ese linóleo gastado y deslizar nuestros pies por una barra ya histórica con bailarinas del teatro Colón.

O en Nueva York, una tarde de noviembre lluviosa nos acercamos a Steps on Broadway asustadas y comprobar que estábamos en casa cuando vimos a una mujer bellísima bailar en silla de ruedas, sus brazos eran sus piernas y el moño bajo, su jersey negro de cuello alto y el maquillaje perfecto hicieron el resto. Y observar en una esquina a una tímida Alessandra Ferri esperando por su clase.

Otro día en Londres, en Danceworks bajo las enseñanzas de una profesora rusa de la escuela Vaganova- una de las más duras- y tener de compañera de barra a una abogada octogenaria que bajo las notas de un pianista en vivo se movía armoniosamente y me enseñó aún más de la vida. De no desistir aunque no salga, de intentarlo varias veces.

Y en Paris, en una aula pequeñita con olor a humanidad que pronto se olvida porque en ballet prevalece sólo un sentido, el de la generosidad y el saber que cuando acabe esa clase te sentirás mejor persona, más grande y agradecida. Más humilde.

He quitado el miedo, ya no pienso en hacerlo bien o mal, sólo doy gracias por sentir la música, las palabras de la maestra que llegan a cada poro de mi piel, por la vida que me traspasa y me permite crecer. Por soñar y dejarme ser.

Gracias a todas nuestras maestras.

Flor Lloriana

Fue una tarde en Oviedo que vi bailar a Maya Plisetskaya la Muerte del Cisne …
«La muerte del cisne» Maya Plisétskaya. “La mort du Cygne”, Mijail Fokine. Música Camille Saint-Saën.
Fue una tarde en Oviedo que vi bailar a Maya Plisetskaya la Muerte del Cisne …
Maya Plisétskaya. “La mort du Cygne”, Mijail Fokine. Música Camille Saint-Saën.

Body Ballet ® - Carolina de Pedro
La correcta danza clásica para adultos.
Danza clásica, elongación y estiramientos.
Desde 2003

www.bodyballet.es