Sus experiencias en los recitales de la sala La danza y el teatro Bellas Artes impulsaron a los intérpretes a dar el salto al Dade County Auditorium, una plaza donde permanecieron desde 1987 hasta el 2007.
Mara siguió fiel al canto lírico, tal como lo había hecho en las temporadas de zarzuelas con la Sociedad Artístico Cultural de las Américas y la Sociedad Pro Arte Grateli, y enriqueció su repertorio con títulos del cancionero popular cubano y latioamericano. Entretanto, Orlando integró cada vez más la literatura a los conciertos, sin abandonar su afición al canto.









