No importa que el frío y la nieve abunden en Nueva York. Cuando el Paul Taylor Dance Company (fundado en 1954) hace su aparición a finales del otoño en el City Center de Manhattan, apenas la función comienza, el sol caldea la atmósfera, y el termómetro sube. Con sólo doce miembros, la compañía siempre rinde un cometido de altura, si bien usa como acompañamiento grabaciones eléctricas.
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