¡Ah… las maravillas de la era tecnológica! Primero fue el arte de la ópera en llegar a los cinemas.
Hace varios meses, el gran público neoyorquino pudo disfrutar de ese clásico espectáculo, a menos precio que el que se demanda en el teatro Metropolitan, del Lincoln Center de Nueva York, o en otras salas de este gran país.
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