«NUNCA QUISE SER COREÓGRAFA» Pina Bausch
A los 68, etérea, cálida y firme como roca, mantiene su sitial como la coreógrafa clave de la danza contemporánea en el mundo. En su tercera visita a Chile, esta alemana de fama internacional abrió su corazón para hablar en primera persona de su timidez infantil, sus hombres, su férrea creatividad y el amor que la anima en escena desde hace medio siglo. «Lo que viví aquí es un regalo», dice del desierto y las islas. Lo pagará trayendo una nueva obra en enero de 2010.
Por María Cristina Jurado, Revista YA.






