El 6 de enero de 1993, moría en París, el bailarín ruso Rudolf Nureyev.
En su entierro y bajo acordes musicales de Johann Sebastian Bach y Pyotr Ilyich Tchaikovsky, Ninel Kurgapkina (1929 – 2009), su pareja en los tiempos en que ambos actuaban en el ballet Kírov de Leningrado, recitó versos de Puskhin, Byron y Goethe. El féretro fue depositado en el cementerio de Sainte-Genevieve-des-Bois.





