
La tarde se presentaba plomiza y con lluvia en Nueva York, pero cuando el telón del teatro City Center se descorrió, y apareció en escena el Ballet Flamenco Eva Yerbabuena, el sol de Andalucía parecía recalentar la fría sala, llena de espectadores para presenciar la última función del Festival Flamenco, que como años anteriores, llegó estas costas auspiciado por el World Music Institute. Escribe
Célida P. Villalón, U.S.A.






