Unos por admiración, y otros por indignación, pero muy pocos cubanos (ya sean expatriados o exiliados) interesados en la danza internacional, han podido sustraerse a la curiosidad que ha despertada la reciente temporada ofrecida por el Royal Ballet de Londres, en dos de los dilapidados teatros de La Habana: El García Lorca, (que forma parte del antiguo Centro Gallego de la ciudad, hoy llamado Gran Teatro de La Habana), y el antiguo Teatro Blanquita de Miramar, ahora conocido como el Karl Marx… Ugh… Solo escribir ese nombre me produce taquicardia…





