Uno de los principales solistas del ballet Bolshoi, Pavel Dmitrichenko, confesó ayer que fue el instigador del ataque con ácido que sufrió el director artístico, Serguei Filin, en enero pasado. Un crimen que según la prensa rusa fue cometido para vengar a una bailarina -su habitual partenaire- que no obtuvo el papel protagónico en El lago de los cisnes .
Los tres sospechosos arrestados -Pavel Dimitrichenko, el agresor Yuri Zarutski y el chofer Andrei Lipatov, que condujo a Zarutski al lugar del crimen- «reconocieron su culpabilidad», anunció la policía de Moscú en un comunicado. Aun así, «la investigación continúa para establecer todas las circunstancias del crimen», siguió la misma fuente.





